Características de cultivo

Afortunadamente, para los amantes del café, éste se cultiva en diferentes partes del mundo, así no tenemos que esperar los ciclos de cosecha de una región en particular, y podemos contar con este maravilloso brebaje en cualquier época del año.

Las regiones que producen café se extienden por América Latina y África, entre las regiones más conocidas; y por Taiwán e India, entre las menos conocidas.

La variedad arábica es más exigente respecto a las condiciones climáticas de cultivo y fertilidad del suelo, y por eso produce un fruto de mejor calidad. Por esto mismo, también es más delicada y su cosecha debe ser más cuidadosa. Esta variedad es casi el 70% del café que se cultiva en el mundo.

La especie robusta en cambio, es más resistente a las condiciones climáticas y por ende, de cosecha más rápida y económica.

Las condiciones ideales de crecimiento de la variedad arábica son temperatura moderada y constante, entre latitudes de 10 grados al norte y sur del Ecuador y una altitud aproximada de 915 a 1.830 metros. A mayor altura de crecimiento, su desarrollo es más lento y el grano es más denso, lo que genera sabores y aromas más interesantes y complejos. Así como las uvas, un mayor estrés para el café de crecer a mayor altura, produce que cada planta concentre toda su energía en desarrollar sus semillas en vez de extender el crecimiento vegetativo de hojas y ramas.

El árbol del café crece bastante alto, pero se mantiene controlado en unos 3 metros. Su fruto, llamado “cherry” tiene el tamaño de un cranberry y su piel es roja oscura cuando está madura. Bajo la piel, encontramos la pulpa o mucílago, una sustancia pegajosa que rodea el grano de café y que es tan alto en azúcar, que tiene sabor dulce si se muerde, y ya tiene cafeína. Cada fruto o cherry de café tiene dos granos de café.

Las cafeterías “de especialidad” trabajamos casi en su totalidad con granos de café 100% arábica. Sin embargo, algunas cafeterías también prefieren algunas mezclas con robusta, para agregar algo de profundidad y cuerpo a un espresso. Además, los “blend” aseguran un café de aroma y sabor más constante y predecible en el tiempo.